domingo, 23 de octubre de 2011

Microrelato

Llevaba tiempo planeándolo.
Aquella mañana me decidí y fui.
Al cruzar la puerta mi estómago dio un vuelco, los nervios me concomían el cuerpo, pero no pensaba retroceder.
Allí estaba esperándome,me hizo pasar a la habitación contigua y así lo hice, me quedé apoyada en la camilla a la espera.
Entró, cerró la puerta tras de sí y me mandó que me subiera a la camilla, lo hice y se aproximó a mí, estábamos tan cerca que notaba su perfume, el corazón me empezó a latir más fuerte cada vez,solo podía apreciar su cuerpo,estaba bloqueada.
Me tumbé sumisa en la camilla, me limité a cerrar los ojos y de pronto lo sentí,sentí ese dolor ya probado. Cuando terminó me pidió que me levantase,así lo hice, me puse de pie y me dirigí hacia el espejo para ver mi labio recién perforado.

domingo, 16 de octubre de 2011

Anticuerpos


Me parece muy interesante la forma que tiene el organismo de hacer frente a las infecciones, sustancias extrañas, patógenos....
De entre todas las defensas, la que más me gusta es la llamada “Inmunidad Adquirida”, consiste en que los linfocitos, después de un primer contacto con los agentes patógenos reconocen de forma específica a estos mismos, con lo cual, en posteriores encuentros, el organismo está preparado para combatirlos de una forma más rápida y eficaz.
Es extraordinario que el organismo tenga este tipo de reacciones, sin embargo, la razón, el corazón y el propio ser no tienen este sistema de defensa.
Hay gente que a modo de anticuerpos se ponen caparazones, unos de piedra, algunos de hielo, otros se refugian en la desconfianza y hay quien se mantiene distante a todo sentimiento posible.
Cada vez que recibes un golpe, ni tu razón, ni tu corazón ni tu ser, son capaces de analizarlo con tanta precisión como un linfocito a un patógeno, no lo memorizan y por supuesto no están preparados para la próxima vez. Puedes hacer uso de todas las armaduras que quieras, pero ten claro que tarde o temprano se perforarán.
El corazón humano es el órgano por excelencia, es increíble la resistencia que tiene en absorber el daño y en ocasiones, hasta superarlo una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, de manera sucesiva.
Cualquiera que diga que los golpes le hacen más fuerte,es decir, que tiene capacidad de memorizar sufrimientos pasados y estar preparado para la próxima vez, es un estúpido, nadie está preparado para sufrir, ni te acostumbras a ello.