jueves, 8 de agosto de 2013

¿Qué es poesía?

¿Qué qué es poesía?
Poesía eres tú.
Poesía es tu cuerpo latente bajo el mío,
tus manos cálidas que labran este campo descuidado.
Poesía es tu pelo enredado entre mis dedos y cada uno de tus susurros perdidos entre sábanas.
Poesía soy yo siguiendo tu juego, mi ansia.
Poesía es mi corazón galopando cuando estás mirando,
mis ganas de reconstruir milímetro a milímetro tu piel.

¿Aún me preguntas qué es poesía? 
TU y YO somos poesía.


miércoles, 20 de marzo de 2013

Para ser viejo y sabio hay que ser joven y estúpido.

Estamos hechos de errores.

Por lo general las personas tendemos a avergonzarnos y arrepentirnos de nuestros errores, intentamos olvidarlos, sin embargo ellos son los que nos hacen aprender, los que nos aportan cada granito de experiencia.
En vez de girar la cara hacia otro lado deberíamos abrir los ojos y asumirlo como tantas cosas, deberíamos reflexionar para intentar sacar provecho, extraer el jugo de tantas situaciones comprometidas en las que nos coloca la vida.
Los humanos estamos muy ligados a los sentimientos y puede que eso sea uno de los factores que complican el aprendizaje.
Si nos fijamos un poco en el resto de la naturaleza podremos observar que solo el humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

Para ser viejo y sabio hay que ser joven y estúpido.

No nacemos sabiendo pues creo que la experiencia, insisto, es de las mejores amaestras y hay que recorrer muchos senderos, es necesario escalar muy alto para alcanzar la cima.
Dicha cima, a decir verdad, es autoimpuesta. No conocemos límites para la sabiduría y la inteligencia pero sí sabemos que nosotros mismos somos nuestros propios enemigos, nos imponemos límites y eso es una barrera que debemos AUTOderribar, no veo sano ni aceptable que haya que ponerse topes, que haya que conformarse (siempre hay que ser objetivos y racionales).

Tener la mente abierta y hacer esfuerzos por comprender son implicaciones imprescindibles para recibir el conocimiento.
El alumno no apto para esta lección es de fácil reconocimiento pues quien tiene la cabeza cerrada suele tener abierta la boca.